La ALA y el Congreso de la IUAES organizaron “Colombia en llamas”

El Conversatorio “Colombia en llamas”, organizado por el Congreso de la International Union of Anthropological and Ethnological Sciences (IUAES) y la Asociación Latinoamericana de Antropología (ALA), congregó el pasado 26 de mayo a una antropóloga y tres antropólogos colombianos para debatir sobre la ola de protestas vividas en el país neogranadino. Dicho evento estuvo bajo la moderación de Lía Ferrero y Julián Montavo, presidenta y secretario de la Comisión Directiva de la ALA, respectivamente.

Desde el 28 de abril de 2021, la República de Colombia se encontraba sumergida en una ola de protesta social que había derivado en una preocupante multiplicidad de hechos violentos que, hasta la fecha, continuaban suscitándose.

Es por ello que desde el Congreso IUAES y la ALA se llevó a cabo el 26 de mayo de 2021 un conversatorio en vivo transmitido por los distintos canales sociales de la asociación, el cual sirvió como una panorámica general de cómo se encontraba Colombia en ese momento. Usted puede observar el video AQUÍ.

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La salutación inicial estuvo a cargo de Ricardo Fagoaga (del Colegio de Etnólogos y Antropólogos Sociales/CEAS, México). Luego intervino Ferrero, presidenta de ALA: “Desde la asociación habíamos prepautado este espacio para poder pensar a Colombia y lo que está sucediendo en el contexto actual desde la antropología colombiana”, dijo para luego dar la bienvenida al conversatorio tanto a espectadorxs como a sus panelistas invitadxs: Alhena Caicedo, Mauricio Caviedes, Carlos Duarte y Eduardo Restrepo, de la Asociación Colombiana de Antropología (ACANT), un grupo de antropólogxs colombianxs que hacían vida en ese país y que tenían una perspectiva desde el sur.

La dinámica del conversatorio siguió una lógica de que, ante cada pregunta generadora, lxs panelistas contestarían desde su experiencia y el contexto de la ciudad en que residían.

Cedida la palabra al otro moderador Montalvo, se fijaron los ejes que guiarían el presente conversatorio. El primero fue denominado como “Acuerdos de paz: la desesperanza y el nacimiento de una nueva esperanza”, esto a propósito de un nuevo movimiento social que se estaba generando dentro del país, explicó Montalvo. El segundo eje a tratar se tituló como “La generación sin miedo”; el tercero: “La simbología del paro”, este último en aras de explicar cómo durante el paro nacional en Colombia algunos elementos habían tomado una resignificación a partir del derrumbe de estatuas, en detrimento de murales y nuevos símbolos de resistencia. El cuarto eje estuvo relacionado con la minga indígena y su movilización en el contexto de estas recientes manifestaciones. Finalmente, el quinto eje abordó el “¿Cómo se ha desfigurado el Estado colombiano?”, una interrogante que surgía ante la estrategia aplicada por el gobierno colombiano de buscar un enemigo interno, concluyó el secretario de ALA.

 

Colombia, ¿desesperanza o cambio?

El primer panelista en intervenir fue Eduardo Restrepo, quien abrió con el primer eje de la conversación: “Lo que estamos viviendo hoy está lleno de desesperanza, tristeza, frustraciones, angustias, pero también tiene un montón de luces, de esperanza, por lo que puede significar en la práctica política esto que ha venido sucediendo”, dijo, afirmando que el paro nacional “es un quiebre en el imaginario político contemporáneo para Colombia”.

Asimismo, Restrepo comentó que muchos de lxs colombianxs habían sentido frustración no solamente con lo que pasó alrededor del referendo, sino por lo que habían venido pasando con respecto al asesinato sistemático de líderes y lideresas en medio de esta ola de violencia.

“Se han hecho trizas los Acuerdos de La Habana y se han desconocido asuntos básicos que tenían que ver con la posibilidad de transformar el escenario político colombiano”, enfatizó.

Por otra parte, Restrepo consideró que, aunque se había ido gestando una desesperanza dentro de su país, el paro era una puesta en escena de demandas que, de muchas maneras, les llenaban de esperanza pese a “todas las atrocidades que desde el Estado se están adelantando para acallar por la fuerza, con la violencia, con la brutalidad policial, todo lo que sucede en Colombia”.

 

Los nuevos héroes, asesinados

Carlos Duarte, quien residía en la ciudad de Cali, confirmó que en su región se habían contabilizado hasta el momento del conversatorio más de 50 asesinadxs por motivo de estas protestas, y que en su mayoría habían sido identificadxs como jóvenes.

Duarte también tenía muy claro cuáles eran los elementos que se deberían movilizar desde la antropología. “En este momento la antropología debería interrumpir ese discurso acomodado [por el Estado] de que la violencia por parte de quienes hoy se movilizan en Colombia, se debe a que son sencillamente unos locos, unos desadaptados”.

Duarte continuó su interpretación asegurando que lxs jóvenes y la gente de las protestas estaban siempre a la salvaguarda de sus vidas. “Los niveles de sistematicidad que tienen las movilizaciones en las noches son muy preocupantes. En el día todo está bien (…) pero en la noche pasan barbaridades. Las cifras de muertos son impresionantes”, concluyó.

Siguiendo con la temática del segundo eje, Alhena Caicedo insistió en que se podían analizar los movimientos sociales en Colombia de muchas maneras, pero que resultaba más importante “poner la mirada en cosas que le van a dar un salto cualitativo a la violencia en este país”.

Caicedo consideró que había una militarización de la vida social en Colombia en estos momentos. “Durante mucho tiempo la violencia en nuestro país tuvo el índice de desplazamiento forzado más grande del mundo, y era en su mayoría rural, pero ahora hay un salto hacia la urbanidad del conflicto armado, y eso es muy grave”, dijo.

 

Muchos ejes, poco tiempo

Durante los siguientes minutos se siguieron abordando los ejes planteados al inicio del conversatorio. De igual forma, los moderadores dieron cabida a nuevas preguntas, repreguntas y la contestación a los comentarios de las personas que estaban conectadas al evento en vivo. También hubo tiempo para que el panel de antropólogxs reflexionara sobre su papel en el debate público, un terreno en el cual predominaba la opinión de economistas y analistas políticos, mas no de antropólogxs.

Restrepo, Duarte y Caviedes coincidieron en la postura de que se debía participar mucho, desarrollando categorías más digeribles en su narrativa para que las sociedades pudiesen apropiarse de este conocimiento. “Necesitamos un lenguaje claro y directo que nos permita darnos a entender bien ante la opinión pública”, dijo Caviedes, advirtiendo que era importante que, como antropólogxs, les entendiesen por la solidez de sus argumentos y no por la apariencia del lenguaje empleado.

Caviedes finalizó admitiendo que, en términos de lo práctico, lo que se podía hacer desde la antropología era justamente este tipo de conversaciones como “Colombia en llamas”, no sin antes olvidarse que la tarea de la antropología iba más en el largo plazo, por lo cual se requería de tareas reposadas como la publicación de libros o artículos.

En el ocaso de este conversatorio, Alhena Caicedo opinó que era muy interesante ver las propuestas que tenían los antropólogos y antropólogas en este tipo de coyunturas. “Me parece conveniente mirar cuáles son los alcances que tiene la academia en el rol público (...) Creo que podría ser interesante ver este tipo de conversatorios analizando la situación de otros países vecinos”, dijo. 

Para finalizar, la presidenta de ALA explicó que los hechos que sucedían en Colombia no eran transparentes (refiriéndose a la postura del Estado) y que, por tanto, la antropología y la ALA ofrecían una interpretación de eso que estaba sucediendo, a través de espacios como el presente conversatorio. “Como asociación nosotros desde la ALA proponemos y generamos esta plataforma para que ustedes puedan exponer esa interpretación; para que otros y otras que estamos lejos (no solo en distancia física) podamos comprender los hechos que se están dando en Colombia”, dijo a lxs panelistas.

“No es ni ha sido intención de ALA nunca transformarse en una asociación que solo emite comunicados (…), pero en este caso yo creo que colaboran de alguna manera a mantener visible esta situación, a generar cierto ruido”, dijo la presidenta Ferrero, admitiendo que desde la ALA su propuesta era, es y será siempre hacer antropología proponiendo una interpretación de lo que estaba sucediendo (escrito por: Fernando Zerpa Rojas/estudiante de la Universidad de Los Andes/ULA, Venezuela. Tutora de la asignatura: Annel Mejías Guiza. CNP Nº 11.371).